El Gas Radón Afecta al 9.6% de la Población de Cuenca: Una Amenaza Potencial para la Salud

Según el Consejo de Seguridad Nuclear (CSN), casi 19,000 habitantes de la provincia de Cuenca, representando el 9.6% de su población, residen en municipios donde el gas radón está presente de forma natural. Estos municipios se encuentran en áreas como La Mancha, incluyendo localidades como San Clemente y Mota del Cuervo, así como en La Serranía, con ejemplos como Landete, Carboneras de Guadazaón y Fuentes. La presencia de este gas radón se encuentra por debajo de los 300 bequereles por metro cúbico (Bq/m3), que es el nivel máximo recomendado por la Organización Mundial de la Salud (OMS).

El gas radón es incoloro, inodoro e insípido, y se forma naturalmente debido a la desintegración radiactiva del uranio presente en ciertos tipos de suelos y rocas. La OMS señala que el radón se emana fácilmente del suelo y se desintegra en el aire, emitiendo partículas radioactivas. Aunque al aire libre se diluye rápidamente y no representa un peligro significativo, en espacios cerrados, la concentración de radón puede variar entre 10 y 10,000 bequereles.

Todos los municipios de Cuenca, según la clasificación del CSN, se encuentran en el Nivel I, lo que significa que la presencia de gas radón en interiores oscila entre 201 y 300 Bq/m3. Aunque no existe un nivel seguro claramente definido, los efectos en la salud están relacionados con la exposición prolongada a lo largo del tiempo.

Para reducir la concentración de radón, se pueden tomar medidas como la ventilación natural, que suele ser efectiva en niveles de concentración moderados. Además, existen métodos probados y rentables para prevenir la filtración de radón en edificios nuevos o reducir su concentración en edificios existentes, como la instalación de sistemas de evacuación mecánica o la mejora de la ventilación.

Recientemente, el Consejo de Ministros aprobó el primer Plan Nacional contra el Radón, con el objetivo de reducir la concentración de este gas en interiores en los próximos cinco años. Este plan incluye medidas para proteger la salud de la población y la formación de profesionales involucrados en la construcción para garantizar que los nuevos edificios cuenten con sistemas de ventilación adecuados. La presencia de gas radón es una preocupación que se aborda de manera proactiva para mantener la salud pública en la provincia de Cuenca.

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